Modelo de análisis literario
– Soneto XXIII, de Garcilaso de la Vega
Actividad: completar las referencias, en base a lo trabajado en clase
*Aspectos generales
El soneto XXIII es un (1) y pertenece al género (2). Su autor es (3),
autor español del siglo (4). Como composición del (5), en ella aparecen
características en la forma y el contenido que tienen directa relación con los
valores del arte clásico, el equilibrio y la proporción, el ritmo y la armonía.
En los (6) aparece una descripción de una figura femenina, aludiendo al tema de
la (7). En los (8) se plantea el tema principal del soneto, también vinculado a
la juventud.
Podemos decir que en esta
composición se alude indirectamente a los siguientes (9) literarios horacianos
(Horacio, poeta latino del siglo I AC que vivió entre los años 65 AC al 8 AC): Carpe diem y Tempus fugit. El primero se traduce como (10) y el segundo
significa (11).
*Estructura
externa del soneto
Como todos los sonetos, su
composición estrófica es de dos (12) y dos (13). La métrica predominante es de
versos (14), son versos de (15). El tipo de rima es (16) y su posición en los
cuartetos es (17), y en los terceros (18).
*Figuras
literarias y comentario del texto
En los (19), aparecen las
siguientes figuras de escritura o dicción: (20). La expresión “En tanto que”,
que encabeza ambas estrofas, constituye una (21) y sirve para (22). También en
la primera estrofa se observa el uso de la antítesis en los siguientes versos:
(23). Es una antítesis porque (24). Esta figura literaria se utiliza para
caracterizar a la (24). Las partes del cuerpo que se describen son (25).
En la segunda estrofa, se
utiliza el recurso de la (26) para referirse al cabello rubio de la mujer ideal
que se está describiendo. Es un modelo de belleza típico del (27).
A partir de los (28), se
plantea el (29) central del soneto, el (30) y sus consecuencias en relación con
la belleza y la juventud como (31) secundarios o sub-temas.
Es importante observar el
comportamiento del (32), ya que en los cuartetos se expresa en tercera persona
gramatical, dando una sensación impersonal, como si se estuviera haciendo un
retrato hablado; mientras que en los terceros, el (33) pasa a dirigirse a una
segunda persona gramatical que también podría incluirnos como (34), es un consejo
u orden (el verbo está conjugado en modo imperativo) que es válido para
cualquier ser humano.
En los tercetos, la figura
femenina es la imagen sobre la que se observan los (35) producidos por el paso
del (36). Esto se observa luego que en la mitad del primer terceto se dice
“antes que…”
Como metáfora de la
juventud, se hace referencia a la (37), personificándola con el adjetivo (38).
Lo mismo sucede con la forma en que se adjetiva el tiempo: (39). Vemos cómo, en
el primer terceto, se alude a los cambios físicos en la mujer por el paso del
tiempo. Por ejemplo, cuando se dice: (40).
Finalmente, en la última
estrofa, se utiliza el futuro absoluto en la conjugación verbal, aludiendo a
las consecuencias inevitables del (41). Para terminar, los últimos dos versos
se pueden interpretar de la siguiente forma: (42).
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