miércoles, 22 de marzo de 2017

Material de apoyo para "El hombre de la arena"

Material de apoyo para la Portada. E.T.A. Hoffmann (1776 - 1822)

I. El contexto: romanticismo (fines del siglo XVIII a primera mitad del siglo XIX)

Definición: La palabra romanticismo puede entenderse en más de un sentido. Por un lado, se refiere a un estado de sensibilidad y jerarquización de los sentimientos. Por otro, alude a un fenómeno artístico concreto: es en este sentido que la utilizaremos aquí.
Por estos motivos definimos el Romanticismo como una escuela literaria que se inicia en Europa en la primera mitad del siglo XIX, cuyo principal rasgo característico es la visión individualista de la realidad y, en lo formal,  la prescindencia  de las reglas o preceptos clásicos del siglo XVIII. En este sentido, el Romanticismo constituyó una reacción contra el Neoclasicismo (“Ilustración” o “Siglo de las luces”) que rendía culto a lo equilibrado y lo racional.

Posibles orígenes de la palabra: Un posible origen de la palabra romanticismo se encuentra en el sustantivo francés “roman” que significa relato de aventuras. También puede atribuirse el origen al adjetivo inglés “romantic”,  que calificaba a cierto tipo de cuadros campestres con paisajes crepusculares o nocturnos, de tipo melancólico.

Antecedentes del  Romanticismo y movimientos “prerrománticos”: Los orígenes del Romanticismo se encuentran en el siglo XVIII, fundamentalmente en la cultura alemana, a través del movimiento llamado Sturm und Drang (empuje y pasión, tormenta y sentimiento, son algunas de las traducciones más frecuentes para el nombre del movimiento donde se destaca la idea de la fuerza de los impulsos y de las pasiones humanas, en sentido amplio). Este movimiento promueve la creación literaria al margen de las reglas clásicas y revaloriza la expresión artística de los sentimientos y las vivencias. Dentro de sus principales representantes se encuentran J.W.Goethe (1749-1832)  y F. Schiller (1759-1805).
Esta sensibilidad prerromántica se manifiesta también en Inglaterra con el grupo de los poetas conocidos como los Lakistas (derivado de la palabra inglesa “lake”, que significa “lago”. En estos poetas se destaca la presencia de la Naturaleza como un rasgo típico de su poesía, también íntimamente vinculado al sentimiento de melancolía). Algunos de los poetas más relevantes del prerromanticismo inglés son W. Wordsworth (1770-1850) y S. T. Coleridge (1772-1834).

Características:

Libertad: El Romanticismo defendió la libertad del individuo: libertad moral y social, la libertad política y la libertad artística (rechazo de las reglas neoclásicas y derecho a la imaginación cradora).
Subjetivismo: El Romanticismo exaltó la importancia del individuo y su particular visión del mundo y reivindicó la concepción subjetiva de la realidad. La literatura se convirtió en expresión de la interioridad del artista, sobre todo de sus sentimientos y pasiones.
Historicismo: Los románticos reivindicaron el carácter histórico de las producciones artísticas, determinadas por la época, las circunstancias políticas y sociales y los valores de los habitantes del país en que surgen.
Irracionalismo y evasión: Se valoraron las supersticiones y leyendas, y la literatura incorporó motivos fantásticos (fantasmas, apariciones, fenómenos sobrenaturales). La inclinación por la fantasía y el deseo de evasión condujeron a la idealización del pasado y al exotismo de culturas alejadas en el espacio (orientales o americanas).
Los escritores románticos rechazaron las convenciones establecidas el en lenguaje poético y reivindicaron la integración de diversos registros y estilos.

II. La literatura fantástica de Hoffmann

En las obras de Hoffmann se destruyen las barreras establecidas entre realidad e irrealidad, entre lo fantástico y lo real, que generalmente sirven para  que el ser humano se oriente y se instale en un mundo de acuerdos comunes, preestablecidos. Quienes protagonizan esta transgresión son personajes que no se adaptan, que no se sienten cómodos en una sociedad regida por normas convencionales, y que caen en la locura, se esfuman en el  reino de la poesía, se entregan en cuerpo y alma a la música, son atraídos de forma irresistible por las fuerzas oscuras del inconsciente o experimentan la disociación de su personalidad.

El territorio propio de estas obras es el reino de la fantasía, y en ellas es determinante la inclusión de lo maravilloso.Lo característico es la anulación de la lógica cotidiana, la alteración de la coherencia espaciotemporal, las metamorfosis, la animación de lo inanimado, la capacidad verbal de objetos y animales, el surgimiento de espacios mágicos en regiones desconocidas, etc.

El cuento fantástico

Hoffmann es sobre todo el creador del cuento fantástico.
La denominación "cuento fantástico" en español es una traducción de la francesa conte fantastique, que se incluye en  lo que por extensión  se denomina genre fantastique ("género fantástico"). Hasta entrado el siglo XIX, fantasie y fantastique tienen significados vinculados a la facultad de imaginar y su resultado.
Más adelante, se redefinirá el término considerando que, por un lado, se puede oponer lo fantástico a la razón (idea de lo fantástico como algo quimérico o ilusorio) y, por otro lado, se llama la atención sobre un fenómeno visual, una ilusión óptica, en la que "algo" aparece. Ese algo implica una infracción de lo real.
En ambos sentidos, lo fantástico está muy vinculado con lo maravilloso y lo fabuloso.

Algunos críticos consideran que el desarrollo del relato fantástico tiene sus orígenes, a fines del siglo XVIII en relación con un nuevo espíritu científico que se interesa por lo irracional y que no deja de ser coherente con el Romanticisimo y su rechazo del mundo burgués, de lo ütil y lo racional.

III. Literatura fantástica y de terror/horror

El género de terror, tan común hoy día en literatura y películas, tiene su origen en el romanticismo.
Dos son las vertientes del terror que se inician en el romanticismo: el terror “gótico” y el terror “psicológico”, con frecuencia mezclados.
Del latín, gothicus, gótico es un adjetivo que hace referencia a aquello perteneciente o relativo a los godos. Este era un pueblo que se encontraba tras la frontera oriental del Imperio romano y que formaba parte del grupo que los romanos denominaban como bárbaros. El concepto fue evolucionando, pasando por un estilo arquitectónico hasta llegar a la literatura. En el siglo XIX, con la tendencia medievalista del Romanticismo (valoración de los castillos y monasterios y de la cultura medieval en general), pasó a asociarse con esta tendencia y a relacionarse con el misterio y el morbo de esos paisajes. El terror psicológico (u horror psicológico), por su parte,  es un subgénero de la ficción terrorífica, ya sea literaria o cinematográfica, que centra su atención en los temores de los personajes, sus culpas, creencias y supersticiones. En este tipo de narración se busca la sutileza de efecto y la sugerencia más que el mero susto. El miedo trata de suscitarse afectando directamente a la emotividad del lector o espectador

IV. "Lo siniestro" u "ominoso" (unheimlich) en la teoría de Sigmund Freud

Freud elaboró la siguiente definición del término: "Lo siniestro en las vivencias se da cuando complejos infantiles reprimidos son reanimados por una impresión exterior, o cuando convicciones primitivas superadas parecen hallar una nueva confirmación." Se repite pues, algo familiar o íntimo pero olvidado por medio de la censura, superado y refutado por la conciencia del sujeto.
En lo siniestro parece producirse en lo real una confirmación de deseos y fantasías que han sido refutados por el choque del sujeto con la realidad.

Referencias bibliográficas

- Trías, E. Lo bello y lo siniestro. Barcelona, edición Debolsillo, 2006.
- Fortea, C. Prólogo a Cuentos de E.T.A. Hoffman. Madrid, Cátedra, 2007.

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